No puedo vivir sin ti

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Yo canto fatal, pero me encanta cantar y me encanta la música. Ya os conté en el post sobre las cosas sobre mí (creo que os lo conté) que no sigo mucho la música española a excepción de algo de los 80 y de algunas canciones que, saciada de oírlas en las emisoras de los taxis que cojo, me acabo aprendiendo. El caso es que algo así me ocurrió con esta canción de Coque Malla… algo así, porque además esta canción tiene una historia sentimental detrás, pero esa os la cuento cuando tengamos más confianza 😉

Estoy hasta arriba con los exámenes y, la verdad, no me apetecía haceros una entrada espesa sobre patologías (me habéis pedido que os hable de Diabetes, Hepatitis o de TCA y todo lo voy a cumplir, prometido) si no algo divertido, rápido y que nos ayudara a todos a desconectar un poco del día a día. Estaba pensando justamente en eso ayer cuando empecé a tararear esta canción… No puedo vivir sin… y así decidí lo que os iba a contar hoy: qué cosas se han hecho indispensables para mi desde que cambie mi alimentación y mi forma de vida. ¿A qué o a quién le cantaría yo la canción de Coque Malla?.

NO PUEDO VIVIR SIN…

Cacharritos de la cocina:

  • No puedo vivir sin mi espumador de leche. Ya sabéis que soy muy aficionada a los tés chai, y para mi el espumador es absolutamente imprescindible. Igual pensáis que solo los hago con espumita para la foto, pero no es así. Ayer me tomé tres (o cuatro) tés, no les hice ninguna foto y todos estaban igual de preparaditos. Yo soy cuqui también detrás de la cámara. (Espumador en amazon).
  • No puedo vivir sin mis ollas lentas. Si soy sincera, cuando estoy en casa y tengo tiempo prefiero hacer los guisos y los horneados de la forma tradicional, pero para el día a día, que no estoy en casa y que quiero comer bien, la crock es un invento espectacular porque cocina sola a la forma tradicional, baja temperatura y tiempo. La comida sale increible y mantenemos más nutrientes de los alimentos que se pierden con el cocinado rápido y altas temperaturas. (Esta es mi crock pot).
  • No puedo vivir sin mi picadora, en ella hago muchas mezclas con frutos secos, y me salto todo el rallado de coliflor, brócoli y demás que antes hacía a mano. La mía es muy baratita y ya está más que amortizada, la verdad que fue una buena compra. (La encontráis aquí).
  • No puedo vivir sin mi batidora, raro es el día que no esté puesto el brazo para lavar. Sabéis lo mucho que me gusta la repostería y yo no tengo robot de cocina, así que tiro de batidora para todo.  (Yo elegí esta).

Especias:

Siempre he sido mucho de usar especias en la cocina, pero hoy por hoy os digo que hay cuatro especias que uso absolutamente todos los días.

  • No puedo vivir sin mi combo de Jengibre y canela: Toooodos los días me tomo mi té Chai y tooodos los días le pongo canela y jengibre. En mi defensa solo os enseñaré una foto y me decís si no os tomaríais veinte de estos… pues eso.cheesecake vegano
  • No puedo vivir sin mi combo de cúrcuma y pimienta: Ya os contaba la semana pasada las propiedades de la cúrcuma y su combinación con la pimienta. Lo tomo en muchas de mis comidas tanto por sus beneficios como porque me encanta el sabor. Imprescindible.

Comida:

  • No puedo vivir sin la harina de almendras: Al inicio de cambiar de dieta usé muchas harinas para la repostería: de coco, de castaña, de algarrobo… y finalmente por practicidad (la encuentras en todos sitios), por precio, por uso y por resultados, me quedo con la harina de almendras. Yo la compro en ECI, pero la tenéis en Mercadona, en Carrefour, en Al Campo…
  • No puedo vivir sin el almidón de Yuca: Igual que la harina de almendras es un imprescindible para la repostería en mi casa, el almidón de yuca lo es para todo lo demás. Con él hago panes, cocas, bases de pizza, rebozados… Yo lo compro en una tienda latina del barrio de Arganzuela, en Madrid, (Ferrocarril esquina Batalla del salado).
  • No puedo vivir sin los nibs de cacao puro: Lo mismo, los he comprado en varios sitios, sobre todo tiendas eco y tiendas de granos al por mayor (no es tan fácil encontrar nibs de cacao puro o de más del 80%), pero los he descubierto en las tiendas Hema (dónde además tienen trigo sarraceno, que también compro).
  • No puedo vivir (obvio) sin té: No os sorprende verdad… tengo al menos quince variedades de té diferentes, pero con unos claros preferidos: Yogi tea y Tazo
  • No puedo vivir sin (una marca) leche de coco: Solo una marca, las demás no me gustan: Ecomil sin azucar, la mejor.

Belleza:

  • No puedo vivir sin mi aceite de Argán: No me atrevía a usarlo porque yo tengo la piel madura pero grasa y pensaba que iba a parecer una sartén, pero me encanta. Es cierto que solo lo uso por las noches antes de la crema hidratante y por la mañana me lavo la cara y me aplico una crema algo más matificante, pero creo que me está ayudando a recuperar la jugosidad del rostro. (El que yo uso es este).
  • No puedo vivir sin mi jabón fresh farmacy de la marca Lush: Me encanta como límpia mi piel y la sensación de que además la está cuidando. No es barato pero cunde mucho, lo encontrais en la web de lush.
  • No puedo vivir sin mi cepillo de limpieza facial por vibración (eoooo, dejad de pensar cosas extrañas y seguid leyendo): Sé que suena a pijerío, pero a mi los cepillos habituales rotatorios me hacían daño, este me deja la piel perfecta sin arañazos ni irritaciones. Consiste en una limpieza por medio de movimientos vibratorios que sacan la suciedad al exterior, parece raro pero funciona. (El mío es lo encontráis en Amazon).

Otros: 

  • No puedo vivir sin mi gimnasio: Es low cost, es limitado, pero yo voy entre cuatro y seis veces a la semana, es todo lo que necesito
  • No puedo vivir sin mi Xiaiomi my band 2: Nunca pensé que le daría tanto uso, pero resulta que no me voy a dormir (excepto excepciones) si no cumplo mi mínimo de pasos diarios. Me la compré en Amazon en una oferta y no llegó a 30 euros. Ahora la podéis comprar por un poquito más.
  • No puedo vivir sin mis chaquetas de abuelo de Heidi: Sí, soy adicta a esas chaquetas normalmente muy feas y muy abrigaditas con colores imposibles. También me encantan los Ugly sweater típicos de la Navidad.
  • No puedo vivir sin mi caja de fotografía: lo habréis notado, hay un antes y un después en las fotos del blog o de instagram. Es el mejor regalo de cumpleaños que he podido recibir.
  • No puedo vivir sin mi blog, sin la página de facebook, sin mis entradas, sin vosotros… hoy por hoy saco tiempo debajo de las piedras para escribiros, y como ya os he contado a algunas, estamos viendo la posibilidad de dar el salto a youtube, pero como todo, hay que hacerlo con calma y bien. Sois parte muy importante de mi vida, un gran motor que me ha animado a estudiar de nuevo, a cocinar, a aprender y a mejorar. Me hacéis mejor persona, os debo mucho.

Por supuesto soy adicta a muchas otras cosas, a mis maquillaje (sí señores, paleo pero mona siempre), a las medias tupidas de invierno, a los gorros, a mis zapas de correr, a una buena comida, a mis amigos y por supuesto al señor que duerme a mi lado y a mi princesa de los sueños locos… obvio, ellos son mi motor sin el que nada de lo anterior tendría la más mínima importancia. Chicos, os quiero.

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