Lasaña clásica de trigo sarraceno (sin gluten)

Dicen que “Aunque la mona se vista de seda mona se queda” y para algunas cosas no les falta razón.

Yo estoy muy contenta con mis pasteles de calabacín y mi falsa lasaña de berenjenas, pero, cuando me llegó el paquete de carne picada de Vaca Negra, supe que tenía que intentar hacer una lasaña como las de antes, sin “seda encima de la mona”. Por supuesto lo fácil habría sido comprar placas para lasaña etiquetadas sin gluten  de las que hay mil en el mercado, pero ya sabéis que yo no consumo esos productos procesados (menos aún los etiquetados sin gluten), así que tenía que encontrar la forma de hacer unas placas de lasaña con las harinas que utilizo habitualmente.

Descarté de inicio todas las harinas de frutos secos, porque necesitan de algún tipo de componente aglutinador para que puedan mantener la forma. Podría haber intentado con harina de almendra  y huevos, pero me daba la sensación de que la mezcla estaba más indicada para un plato dulce (aunque no descarto probar), y la de yuca es demasiado seca para estos menesteres y no funciona correctamente.  Finalmente, la solución la encontré la otra noche que decidí hacer creps de trigo sarraceno. Me pareció que si los hacíamos con el grosor suficiente podrían funcionar.  Cogí  los creps, los corté en láminas rectangulares y me puse de inmediato a hacerle una lasaña a mi costillo.

Funcionó.

Desayuno con lasaña de trigo sarraceno sin gluten

Lasaña clásica de trigo sarraceno (sin gluten)

Ingredientes

  • PARA LA MASA
  • 2 tazas de trigo sarraceno
  • 2 tazas de agua
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharadita de ghee
  • PARA LA BOLOÑESA
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cebolla grande, picada fina
  • 2 tallos de apio, picados finos
  • 2 zanahorias, peladas y picadas finas
  • 2 dientes de ajo grandes picados finos
  • 1 kilo de carne picada de ternera (en mi caso usé la de Vaca Negra)
  • 2 cucharadas de tomate concentrado
  • 500 gramos de salsa de tomate casera
  • 4 a 6 hojas de albahaca fresca picada
  • Sal y pimienta al gusto
  • PARA LA BECHAMEL
  • 1 cucharada grande de mantequilla clarificada o ghee
  • 60 gramos de harina de yuca
  • 600 mililitros de leche de coco
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • PARA FINALIZAR (OPCIONAL)
  • Queso parmesano

Elaboración

  1. Lo primero que debemos hacer es la salsa boloñesa porque tiene más tiempo de elaboración. Para ello calentamos el aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio. Agregamos la cebolla, zanahorias, apio y ajo y sofreiremos con cuidado entre 8 y 10 minutos o hasta que las verduras se hayan ablandado. Las pasamos a un plato y reservamos.
  2. Freiremos la carne en la misma cacerola en la que hemos hecho las verduras, sin hacerla demasiado, solo hasta que haya perdido el color rojizo. Volvemos a incorporar las verduras y hasta que haya perdido su color rojo, luego incorpora las verduras sofritas, las dos cucharadas de tomate concentrado, la salsa de tomate casera y albahaca picada.
  3. Reducimos el fuego y cocinamos, sin tapar, durante 1 1/2 o 2 horas o hasta que se haya reducido quedando bien espesa. Sazonamos con sal y pimienta al gusto.
  4. Mientras se está haciendo la salsa boloñesa iremos elaborando los creps de trigo sarraceno (receta de Paleomoderna). Para ello mezclaremos en un bol de cristal las dos tazas de trigo sarraceno, una cucharadita de sal y mezclaremos bien. Añadiremos un vaso de agua e iremos mezclando con cuidado. La harina absorberá rápidamente toda el agua. El segundo vaso lo iremos añadiendo progresivamente (en algunas ocasiones no es necesario poner los dos vasos enteros) e iremos mezclando hasta conseguir la textura de los creps (sin llegar a ser líquida del todo).
  5. Ponemos una sartén antiadherente (si tenéis de las cuadradas mucho mejor porque será mucho más fácil luego sacar la forma de las placas de la lasaña) a fuego medio y añadimos la cucharadita de ghee, dejamos derretir y vamos añadiendo cucharones de masa que cubran toda la superficie con cuidado de que tengan el espesor óptimo (si son muy finas se romperán y si son muy gruesas la lasaña quedará muy tosca). Cuando salgan burbujitas en la masa la giramos con cuidado y la hacemos del otro lado. Elaboramos el resto de los creps de la misma forma y reservamos cubiertos por un paño.
  6. Hechos los creps debemos preparar la salsa bechamel, para ello pondremos en una sartén al fuego 1 cucharada de ghee. Añadimos la harina de yuca y tostamos levemente. Incorporamos poco a poco la leche, moviendo con un batidor de globo, hasta tener una salsa homogénea y ligeramente espesa. Retiramos del fuego, agregamos la nuez moscada, sal y pimienta y removemos para unificar todo.
  7. Precalentamos el horno a 180 grados
  8. Montamos la lasaña a la manera tradicional: ponemos en una fuente refractaria una capa muy fina de salsa boloñesa, encima la primera capa de creps de trigo sarraceno (que previamente habremos cortado en láminas cuadradas), otra capa de salsa boloñesa, una capa de salsa bechamel y queso parmesano rallado. Repetimos esta acción hasta acabar con dodos los ingredientes siendo la última capa una capa de bechamel . Espolvoreamos por encima más queso parmesano y llevamos al horno por unos 30 o 40 minutos, vigilando que no se queme y que la parte superior quede dorada.

El consejo de Nur

Tened cuidado a la hora de comprar el trigo sarraceno porque, aunque no contiene gluten puede estar contaminado por el sistema de recogida que existe en España. Por otra parte a algunas personas no les sienta muy bien porque es de digestión más difícil.Esta lasaña es contundente, un trozo acompañado de una buena ensalada funciona perfectamente como plato único. La misma lasaña la podéis hacer con ingredientes diferentes, de pollo, de verduras, de atún… dejad volar la imaginación que es lo que hace evolucionar vuestra cocina.

No Replies to "Lasaña clásica de trigo sarraceno (sin gluten)"

    Leave a reply

    Your email address will not be published.

    Positive SSL