Bizcocho de persimon con cobertura de chocolate crujiente

El plato paleo

No os voy a mentir, en un mundo lleno de criterios, de expertos, de estudiosos, científicos y pseudo profesionales, el ponerse de acuerdo en algo tan complejo como es la alimentación es harto complicado, más aún cuando hay tantos intereses en juego. Hasta hace muy poco nuestra alimentación estaba completamente dirigida por la industria alimenticia (ya en un post anterior os hablé de cómo la industria azucarera había “influido en estudios científicos” para comunicar que el culpable de nuestros problemas de salud eran las grasas y ocultar que el azúcar es el mayor de nuestros males) y por lo tanto su modelo se alejaba completamente de los hábitos saludables que debían regir nuestra vida.

No voy a entrar en hablar de la pirámide alimentaria, no le doy ningún tipo de validez partiendo de la base que establece como principal fuente de alimento los cereales, que sabéis que ni consumo ni considero parte de una alimentación sana, pero sí quería hablaros un poco del Plato Saludable y de cuál es mi versión del mismo.

El plato saludable se creó por expertos en nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard y los editores en Publicaciones de Salud de esta misma universidad (aquí hago un inciso para decir que precisamente fue a Harvard a quién pagó la industria azucarera para que alterara sus estudios sobre la alimentación  para favorecerles, pero vamos a intentar obviar esa gran mentira y  darle una cierta credibilidad en este tema a la famosa universidad) y consiste en reflejar de una forma muy gráfica (mediante un esquema sencillo)  cual es la distribución de un plato considerado equilibrado y de alto valor nutricional.

En este plato saludable empezamos a dar pasos en la dirección correcta y los cereales, de ser la base de nuestra pirámide alimenticia, han pasado a un segundo o tercer plano después de la verdura y las proteínas. ¿Quien nos dice que el día de mañana no desaparecerán del todo de nuestros platos substituidos por una correcta proporción de verduras, proteínas y grasas saludables?. Creo que estamos evolucionando adecuadamente, olvidando errores del pasado, sin embargo aún somos más rentables comiendo mal, enfermando, engordando y gastando el dinero en productos adictivos, caros y de mala calidad.

El otro día en el grupo de facebook “Paleo para inconstantes”, que os invito a visitar, compartí lo que para mí era “El plato saludable”, basado en la alimentación evolutiva y en la vida paleo

En este plato saludable encontramos que el 50% de nuestra alimentación debe estar basada en fruta y verdura de proximidad y temporada, siendo el 90% verduras y el resto frutas (un máximo de tres unidades al día). El 30% deben ser proteínas provenientes de carnes, pescados o huevos, (¿os acordáis de cuando el huevo era el causante de todos nuestros males? Pues ahora se recomienda hasta seis a la semana) y el 20% grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos aguacates…).

Por último, aunque si os interesa retomaremos este tema en próximos posts, cada comida debe cumplir estas proporciones de verduras, proteinas y grasas. El aparato digestivo no entiende de diferencias entre desayunos, comidas o cenas, cada ingesta de alimento es un gran proceso mediante el cual ha de nutrir al cuerpo de todas sus necesidades. No pongamos en marcha la maquinaria solo para aportar uno de ellos. Seamos eficientes y eficaces. Demos a nuestro cuerpo lo que realmente necesita, nigún motor funciona solo con agua.

Dicho esto y tal como prometí la semana pasada, voy a compartiros el que ha sido para mí el experimento perfecto de esta última quincena. Se trata de un bizcocho que ya he adaptado de cuatro formas diferentes y las cuatro han quedado perfectas, solo cambiando la fruta y el tipo de cobertura. Como una de mis frutas preferidas es el persimon (o el caqui) voy a publicar esta versión, pero lo he hecho también de plátano y coco (es el hombre de jengibre que colgué en instagram hace un par de días… porque ¿me sigues en instagram verdad?), de kiwi y  finalmente de mango.

No me enrollo más y vamos a ello

Bizcocho de persimon con cobertura de chocolate crujiente

Ingredientes

  • 2 persimon de tamaño mediano
  • 3 huevos de gallinas felices
  • ½ cucharada de esencia de vainilla
  • 3 cucharadas de harina de castañas (castañas molidas)
  • Estevia líquida (según vuestra necesidad de dulce)
  • 4 cucharadas de aceite de coco
  • 2 cucharadas de harina de almendras (almendras molidas)
  • 2 cucharadas de semillas de lino
  • 2 cucharadas de semillas de chia
  • 1 cucharada de nibs de cacao 80%
  • 1 cucharada de levadura sin gluten
  • 1 cucharada de crema de coco
  • 1 cucharada de cacao en polvo desgrasado
  • Copos de trigo sarraceno

Preparación

  1. Precalentamos el horno a 170 grados
  2. Ponemos en el vaso de la batidora los persimon previamente lavados y cortados en trozos, los huevos, la esencia de vainilla, la estevia líquida y dos de las cuatro cucharadas de aceite de coco. Ojo, el aceite de coco debe estar en estado líquido pero no puede estar caliente o cuajará los huevos. Si está en estado sólido el truco es ponerlo en una fuente de calor unos segundos para que empiece a derretirse y luego alejado del calor, remover firmemente con una cuchara. Batimos.
  3. Mezclamos a parte las harinas de almendras y castañas , las semillas de lino y de chia, la levadura sin gluten y los nibs de cacao. Las harinas de almendras y castañas tienden a formar muchos grumos, de manera que es importante deshacerlos lo máximo posible antes de incorporarle la parte que hemos batido previamente.
  4. Echamos con cuidado el batido de los persimons y demás elementos líquidos en la mezcla de semillas y unificamos con movimientos envolventes hasta tener una masa homogénea.
  5. Engrasamos un molde para horno con aceite de coco o ghee y vertemos la masa. Introducimos en el horno.
  6. El tiempo de cocción variará según el tipo de molde que utilicemos. Aproximadamente a la media hora, vigilando que la parte de arriba esté dorada, pincharemos el bizcocho con un palillo. Si sale limpio retiraremos.
  7. Mientras el bizcocho enfría un poco hacemos la cobertura: en un recipiente mezclamos las dos cucharadas de aceite de coco (al igual que antes en estado líquido pero no caliente), la cucharada de crema de coco y una cucharada de cacao puro desgrasado y batimos con un tenedor con firmeza hasta que quede una especie de sirope de chocolate líquido. Ponemos un puñado de copos de trigo sarraceno y los incorporamos suavemente para que no se rompan. Vertemos sobre el bizcocho y dejamos enfriar.

El consejo de Nur

Este es uno de esos platos que están más buenos cuanto más tiempo transcurre. Os recomiendo dejar pasar mínimo unas cinco o seis horas para hincarle el diente, pero a los dos días estará aún más bueno que el primero. Como yo, mejora con la edad.

3 Replies to "Bizcocho de persimon con cobertura de chocolate crujiente"

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    Melisa 17/01/2017 (15:18)

    Hola Nur, estoy en el grupo “Paleo para inconstantes” y por él llegue a tu blog, que por cierto me encanta. Deseo saber si en esta receta se colocan las semillas de lino y chia enteras o se muelen, gracias 🙂

    • comment-avatar
      Barriga Sana 17/01/2017 (20:56)

      Muchas gracias por seguirnos Melissa!
      La semillas de lino y de chía se echan enteras.

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    Melisa 18/01/2017 (16:31)

    Gracias Nur, lo haré hoy y te contaré que tal me fue 🙂

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